En las ventas es muy común escuchar de los clientes un “no”, “déjame pensarlo”, “aún lo voy a analizar”, “déjame ver y luego regreso” y otros tantos pretextos que la gente pone cuando tú no sabes conectar con las necesidades reales biológicas e inconscientes de tu cliente.

En estos tiempos donde hay demasiada competencia, donde todos quieren vender, que tienen las mejores ofertas los mejores productos y los mejores servicios, es muy fácil para una persona el rechazar y darse a desear, por que existe demasiada oferta en el mercado y por lo mismo rechazamos todos los días más de uno o dos productos, servicios u ofertas.

Cuando una persona te dice “no”, en realidad lo que está diciéndote es que no le estás convenciendo, que hay algo que hace falta, y no me refiero únicamente el costo, muchas veces es la forma en cómo lo proyectas, no conoces realmente las necesidades, los miedos y lo que tu producto servicio le va a solucionar a la persona que está frente a ti. Es muy difícil que un cliente te diga “no conecté contigo”, “no me das confianza”, “no me das seguridad”, “tu historia no me convenció”, lo más fácil para nosotros como clientes es decir “gracias luego regreso”, ¿te suena esto común?

Deja de lamentarte y pensar que eres una buena oferta para el mercado,  me gustaría que a partir de este momento analizaras todas las objeciones, todos los “no” que pudiera tener tu producto o servicio, ponte como el cliente más complicado, el cliente más difícil, el más preguntón, y sobretodo  el cliente que tú crees que únicamente te está quitando el tiempo y no te va a comprar, una vez que analices todos los posibles “no” que pudieran existir en tu ramo y los puedas comprobar racionalmente, vas a encontrar una nueva forma de transmitírselos con toda ética claridad y confianza a tus clientes, porque te quiero decir una cosa, los “no” siempre van a estar, a las personas no nos gusta que nos vendan, más sin embargo nos gusta comprar y sentirnos inteligentes y recuerda, el cliente siempre quiere ganarle al vendedor. Cuando tú conoces realmente y sabes transmitir con sinceridad confianza una respuesta de un probable “no”.

Un “no” a partir de ahora no va a evitar que pierdas otra venta, escribe todos los “no” que puedas tener y justifica racionalmente el “porque”,  si la persona puede tomar esa decisión, analízalo, practícalo, y repítelos porque estoy muy seguro que en la siguiente intención de compra que alguien te diga un “no”, vas a tener un sí de respuesta definitiva, y eso lo vas a lograr transmitiendo más allá de tus palabras, con tu cuerpo, con tu expresión, darás una respuesta contundente que cubran las necesidades y los huecos emocionales de la persona a la que quieres venderle.

Autor : admin

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